La capital del país es sin duda una de las primeras opciones de elección en la hora de visitar el Argetina. La gran metrópolis es la segunda más grande de América del Sur, quedándose detrás sólo de São Paulo.

Por ser un destino accesible, Buenos Aires es uno de los destinos más buscados por los sudamericanos a la hora de elegir su viaje, además de destacarse por la variedad de cosas que ver y hacer. Comprar ropa de cachemira y abrigos de cuero son buenas opciones de compra.

En el itinerario del turista no puede dejar de conocer el Obelisco, símbolo de la ciudad en uno de los puntos más emblemáticos, en el cruce de la Avenida 9 de Julio (la más ancha del mundo) con la Avenida Corrientes (famosa por sus teatros y una intensa vida nocturna).

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En las cuatro caras del Obelisco hay diferentes frases: dos que hacen referencia a las fundaciones que han tenido Buenos Aires, una que remite a la designación como Capital Federal y otra que conmemora el momento en que la bandera fue izada por primera vez.

Uno de los teatros líricos más importantes del mundo, Colón, tiene una estructura magnífica. Su domo tiene 318 metros cuadrados y su luminaria mide 7 metros, con 700 lámparas. Fue decorada e idealizada por el pintor Raúl Soldi. Es posible hacer visitas guiadas y conocer el hall principal, el Salón Dorado, backstage y la sastrería, que cuenta más de 80 trajes de época.

Ubicado en el barrio Montserrat, El Palacio Barolo fue hasta 1935 el edificio más alto de Sudamérica. Además, fue el primer edificio construido en concreto armado, con un faro giratorio de 300.000 velas en la parte superior que transmitió con sus luces, los resultados de la lucha por el título mundial de box entre Luis Ángel Firpo y Jack Dempsey. Fue la primera vez que un luchador latinoamericano desafió el título de los pesos pesados en 1923.

Construido por el arquitecto italiano Mario Palanti para el empresario Luigi Barolo, ambos tenían como idea construir un mausoleo para albergar los restos de Dante Alighieri de quienes eran admiradores. El lugar tiene varias referencias al escritor florentino, en particular la Divina Comedia, en que el lugar fue dividido en tres partes que corresponden al Infierno, Purgatorio y al cielo de la obra.

En el barrio de Montserrat, el visitante encontrará la Plaza de Mayo, la más antigua de Buenos Aires. El lugar fue escenario de varios hitos políticos en la historia del país.

Alrededor de la plaza se encuentran varios edificios gubernamentales e históricos como: el Cabildo, la sede de la administración colonial, donde hoy funciona el Museo Histórico Nacional; la Catedral Metropolitana, la matriz de la Iglesia Católica en la Argentina y el museo de honor al Papa Francisco; la Casa Rosada, el palacio del Gobierno Nacional y la residencia presidencial, donde se puede tener la mejor vista panorámica de la plaza.

La Plaza de Mayo ha sido siempre el centro político del país desde su colonización, pero también el principal punto de carreras de toros.

Otro punto destacado en la ciudad es el Cementerio de Recoleta. Construido en 1822, donde habitaban los antiguos monjes recolectados, el lugar es un museo a cielo abierto y uno de los puntos más visitados.

Todo esto se debe a su estructura en estilo neoclásico, obras de arte y mausoleos y abobadas ricas en detalles impresionantes. Son varias estatuas en forma de ángeles, santos y símbolos sobre la muerte. Además, los restos de varias personalidades importantes para el país pueden encontrarse allí, como Eva Péron, la actriz y líder política Evita, Hipólito Yrigoyen, uno de los presidentes de Argetina y Federico Leloir, médico y científico ganador del Premio Nobel de Química. Todas las tumbas son propiedad de sus familiares que pagan una tasa mensual por la preservación. El metro más caro de la ciudad está dentro del cementerio y cerca de 90 cúpulas fueron consideradas parte del Patrimonio Histórico de Argentina.

Las visitas son gratuitas y el cementerio se abre todos los días, de 8 a 6 p. m.

La Recoleta también es conocido por ser un barrio donde el diseño de lujo es excelencia. Las Casas de arte y boutiques glamorosas serán encontradas en la zona más elegante de la ciudad.

El barrio de la Boca es uno de los más emblemáticos y eufóricos de Buenos Aires. Ahí hay dos atracciones imperdibles: El Caminito y La Bombonera. La Calle Museo Caminito es el lugar ideal para comprar y regatear, pero también es el punto de buenas fotos, ya que los antiguos corcho con paredes de zinc son muy coloridos. Algunos bailarines de tango se quedan en la región haciendo poses típicos y tomando fotos con los turistas.

También existe una feria de "Artistas Plásticos de Caminito”, con un centro totalmente dedicado a artistas nacionales e internacionales. Por las calles también se pueden encontrar varios bazares de artesanía, los productos en su mayor parte están hechos de cuero, madera, tejidos, vitrofusión y fileteado porteño, un estilo artístico típico de pintura y diseño de Buenos Aires.

Cerca de allí está el estadio de fútbol Boca Juniors, La Bombonera. La construcción fue ideada por el arquitecto esloveno-argentino Viktor Sulcic e inaugurada en 1940. La capacidad es de 49.000 espectadores, y el campo tiene las medidas mínimas permitidas por la FIFA.

También está el Museo de la Pasión Boquense en el estadio, donde está reunida toda la historia del club, fotos, trofeos, camisas y otros objetos. El turista puede elegir hacer un tour por el lugar y visitar los vestuarios, las gradas, las banderas y las áreas reservadas.

Ya sea por el tango y por las tanguerías esparcidas por el centro, por la deliciosa cocina porteña y su vino, por sus 287 teatros y 160 museos, reservas ecológicas, la pasión por el fútbol o por la mezcla de influencias de los inmigrantes, Buenos Aires es un destino que, después de una visita, quedará grabado en tu memoria.